jueves, 17 de junio de 2010

Para Demy, con cariño...

Los comentaristas de fútbol son a los relatos de los partidos lo mismo que las vuvuzelas al sonido ambiente.
Es decir, ruido.

lunes, 7 de junio de 2010

Un fernet, por favor... con "f" de fashion...

¿Qué carajo les pasa a los pendejos actualmente que toman fernet como si fuera el último descubrimiento del mundo moderno? Hace veinte años si le ofrecías fernet a un pendejo se cagaba de risa, porque era una bebida de viejos. Ahora parece que es estricta obligación tomar fernet...

Hace unos años leí un grafitti que decía: "si pegarse un tiro se pusiera de moda, nos libraríamos de todos los imbéciles".

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jueves, 3 de junio de 2010

Oferta imperdible... ¡aproveche!

El otro día andaba en la calle. Ruido, quilombo, bocinazos. Un auto estacionado arranca (creyendo como siempre que está solo en el universo) y otro que viene por la calle le toca bocina (destruyéndole la ilusión de soledad universal y, de paso, nuestros tímpanos), el que recién sale le toca bocina a su vez, como respondiendo (ambos bocinazos nerviosos, enervantes, como corresponde) y el primero ofendido le responde con más bocinazos y ambos siguen su camino por la calle.
Nada nuevo. La escena que acabo de describir se debe repetir miles de veces por día en la ciudad (en cualquiera). Y... ¿se dan cuenta de lo que estaban haciendo estos dos caballeros?, ¡se estaban puteando a través de la bocina!, dialogando en definitiva. En ese momento una sola cosa se me ocurrió... ¿¿¿cómo es posible que aún nadie haya inventado la "bocina puteadora"???... Imaginense, cuatro o cinco botoncitos accionando frases pre grabadas, o con la posibilidad de grabarlas a gusto del puteador-comprador... para la tecnología actual una verdadera pavada, para las calles de la ciudad... ¡¡¡cataratas de diversión asegurada!!!, ¿se lo imaginan?
Además una industria hermosa y floreciente se abre a la faz de la tierra, porque no es solamente fabricar el aparatito bocinoputeador, además tendríamos a los generadores de frases puteadoras ingeniosas, o groseras, o filosóficas, o reflexivas, o sexistas... imposible entrever fronteras a esto. Además, y con toda seguridad, esto sería luego aprovechable para otros fines, como por ejemplo piropear, gritarle al que te limpia el vidrio que no tenés monedas, al del peaje que levante la barrerita porque no pensás parar, al diariero que se acerque a venderte el diario, al semáforo que se apure, al tren carguero que se meta sus 114 vagones en el furgón de cola...
Yo no sé los alcances, son inimaginables, pero de lo que estoy seguro es de que el paisaje de la ciudad cambiaría para siempre. Podríamos divertirnos mucho más, cada disputa sería un intercambio disfrutable y no un par de puteadas repetidas y hartantes...
No soy inventor, nunca inventé nada, así que esto es un verdadero regalo a la humanidad. El que quiera que lo aproveche.

De nada.