Perdonen, ¿eh?, pero no puedo lograr que me importe en absoluto tal cosa, por más desfile megahipersupermonumental que hagan, por más que revivan al bueno de Cornelio, por más que venga Belgrano a cantame Aurora a mi mesita de luz... no lo consigo, no me interesa. Es decir, no voy a ponerme a discutir qué se festeja un 25 de mayo ni nada de eso (ya hay muchos que hicieron mucha plata explicando esos troquelados de Billiken aggiornados), pero ¡basta!... no da para tanto. Es como haber entrado en un mundo paralelo en donde todas las directoras de colegios primarios son reinas y nos condenan a escuchar sus discursos de acto escolar las veinticuatro horas del día sin poder escapar, ¡acábenla!... Esta país actualmente puede dar motivos para muchísimas cosas, menos para hinchar tanto las pelotas con un festejo patrio.
Así que, querida señora, estimado señor, gracias, paso, guardese su escarapela para otro pechito. Soy argentino, sí, pero eso sólo ya me basta y es suficiente.
6 comentarios:
200 patadas en el orto te voy a dar yo a vos sí no te pasas por mi blog.
PD: no voy a decir que es lo que podría llegar a hacer encima del bicentenario, pero si, me importa un carajo.
Eso es lo que me gusta de vos, amada Donna, ese cariño a flor de piel...
esa simpatía...
¡Viva la patria!
totalmente de acuerdo
Gracias Dafne, y sea bienvenida a mi blog.
Saludos.
A la mierda, qué hacés colgado de la cúpula del cabildo tirando escarapelas ninja a diestra, siniestra y ambidiestra?
No será mucho?
Tampoco está bien visto tratar de embocarle aritos de cebolla a las bayonetas de los granaderos, ojo al piojo...
Yo quiero desafiar al más encumbrado organizador de desfiles a que logre armar un evento de estos sin que absolutamente nadie arriba de una carroza "salude con la manito"...
Récord Guiness al que lo logre.
Publicar un comentario en la entrada